Kanye West & Jay Z - Watch The Throne

Un profundo exceso de conciencia del poder que convocan. Aquel aroma deja el trabajo en colaboración de dos de los más connotados músicos de la norteamérica actual. Ambicioso, derrochador y excesivo ante todo. Portador de destellos geniales llenos de melodramatismo y opulencia. A veces incluso, el romperle la madre a las estrategias musicales contemporáneas -gravamen manifiesto para estos miembros de la elite que nos miran hieráticos desde el partenón- provoca una sentida y forzada intención por dar siempre una vuelta más a la revisión final del álbum, por tratar de estrujar de alguna nueva e intrépida forma el sample, a riesgo de desfigurar una canción, como en el caso del precioso muestreo original de Otis Redding en Try a Little Tenderness para Otis, cuarto track del disco.

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Todo en pos de la vanguardia, de la sorna omnipotente y áurea, de proyectarse con la vacua y majestuosidad que poseen los adelantados. En este sentido, y tomando en cuenta lo último hecho por uno y por otro, Watch The Throne es desde lo conceptual mucho más disco de Kanye West que de Jay Z, y aunque comprenderá el de Chicago que jamás podrá siquiera pensar en métricas como las que porta el de New York -si es por medir- La balanza se carga para el lado de un emotivo West, quien pareciera tomar el timón de la obra buscando cohesión en lo que –según los mismos autores- fue un difícil tetris de agendas de músicos tremendamente comprometidos en sus carreras personales, deambulando entre Honolulu, Paris, Sidney, New York, Abu Dahbi y Wiltshire, haciendo coincidir genios y horarios para dar vida a este golem ( en aquel saco no solo caben los autores intelectuales, también son parte de la obra músicos tan destacados como RZA, Swizz Beatz, 88-Keyz, Q-Tip, The Neptunes, y una larga lista de arreglistas y ghost producers).

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De la mano de lo anterior, y considerando que el resultado último pareciera develar dos egos hiperdesarrollados jugando póquer con sus respectivas creatividades, más que un proyecto alternativo y complementario a sus carreras solistas, quizás sería buen ejercicio ver con un poco mas de acucia que posee Watch the Throne de cada cual. Si ya mencionamos que a simple vista la mayoría de las formas que surgen nos recuerdan mucho más a My Beautiful Dark Twisted Fantasy que a The Blueprint 3, es indudable que cierto aspecto de la opulencia, justamente aquel que apela con más ímpetu a la negritud, es atribuible al método de Jay-Z. En Made In America, mientras Kanye pareciera estar más preocupado de excesos metafísicos y débitos divinos, Mr. Carter habla con elegancia de lo duro que sigue siendo ser negro y exitoso en la sociedad de consumo, dejando claro además que los recursos clásicos del hip hop le sientan mucho mejor que a su compañero de andanzas, lo cual es un doble halago: al flow de uno de los mejores letristas que ha parido la costa este por un lado, y a la cada vez mas madura osadía y al atrevimiento que muestra West, quien estira elásticamente su relación con el rap y pasa por estadios musicales mucho más nutridos y afanosos.

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Tal vez les pasó la cuenta la mutua admiración, probablemente si se hubiesen faltado un poco más el respeto estaríamos frente a un disco de dimensiones magistrales. Y si bien es seguro y merecido encontrárselo en futuras revisiones dentro de lo mas granado del año, no deja de llamar la atención que quizás lo único que lograron tamizar como concepto central sea justamente uno de los pecados más grotescos de la industria a la cual pertenecen, y por añadidura, del estilo de vida occidental. Somos los mejores, miren nuestro trono. Ya sea desde la ironía o desde la gloria más absoluta, pero miren nuestro trono. Miren quienes somos, pues somos los mejores y jamás podrán ser como nosotros. Pensando que reuniones como esta no se dan todos los días, el afán avant-garde que acusan, esa constante por desmarcarse del resto y autocoronarse debió haberse encausado en un concepto un poco más obtenido que el de la distancia que da el lujo. ¿Responsabilidades? Absolutamente todas, pues como dicen los superhéroes de Marvel, a mayor poder, mayor es el yugo del deber. Aunque Murder To Excellence sea una obra maestra que pague cualquier negligencia, Aun así.

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Elphomega: “No me identifico con el rap que escucho en mi país”

El 22 de Marzo del presente año, fue la fecha escogida para el lanzamiento del tercer larga duración de Sergio Albarracín, alias Elphomega, titulado Phantom Pop. Uno de los protagonistas más ilustres del reinante panorama musical en España, y cuyo trabajo último no dejó indiferente ni a liberales ni a conservadores. Desbordando los márgenes del dibujo reciente del hip hop en lengua castellana, Sergio y su novel placa aún no terminan de madurar los efectos que la misma se mantiene ejerciendo a día de hoy en el acrecentado y amorfo público. El colaborador por excelencia de proyectos tan emblemáticos como Hablando en Plata o Violadores del Verso, y dueño de uno de los imaginarios más agudos y complejos que la mensura del rap nos pueda ofrecer, conversó de manera exclusiva con POTQ, recién llegado a su tierra natal tras un fugaz y exitoso paso por tierras mexicanas. He aquí nuestras preguntas. Y esto fue lo que nos dijo:

· Desde la primera fecha de anuncio del lanzamiento de Phantom Pop, hasta que aquello realmente ocurrió, bastante agua corrió bajo el puente. ¿qué motivos ocasionaron aquel retraso?

Principalmente el nivel de autoexigencia que tanto el productor de Phantom Pop, Doc Diamond, y yo, nos impusimos para realizar este disco, y que nos hizo tomar un largo descanso para analizar lo que estábamos haciendo, desde una mayor perspectiva. Además en el camino fueron surgiendo otros factores como mi implicación en el documental ‘Vibraciones’ o el cambio de estudio de grabación en pleno proceso del mismo.

· Claramente es el tiempo el único capacitado para definir la pertinencia de un álbum en virtud de la escena que lo circunda. Pues a pesar del poco tiempo de rodaje que lleva el disco, ¿cómo vislumbras el panorama de la música rap en la España actual, y qué lugar dentro del mismo ocupa Phantom Pop?

No me planteo demasiado el lugar que ocupo dentro de la escena del hip hop en España, supongo que me limito a hacer lo que me gustaría escuchar a mí y que por distintos motivos, no encuentro en la paleta musical actual. No me identifico con el rap que escucho ahora en mi país, creo que adolece de falta de creatividad y de originalidad, existe una ausencia de enfoques propios, más dedicados a rescatar aspectos personales. Hay mucho copycat, mucha impostura y mucho vago sin talento. Desde luego yo intento hacer un rap para todo el mundo, no enfoco mis intenciones en el público al que solo le apetece escuchar hip hop. Además creo que son las personas que escuchen el disco las que deben decidir qué lugar ocupa, y con eso me refiero a un lugar dentro de un plano cotidiano, intimo y personal, y no dentro de tal o cual escena. Eso es lo que a mí realmente me gustaría que ocurriese.

· Desde tus primeras entregas, queda en evidencia que las referencias escapan notoriamente lo meramente musical, proliferan las citas y los guiños a diferentes géneros y formatos artísticos. Ciertamente la música es música y no existen requisitos para poder ser partícipe de aquel goce, sin embargo, ¿a qué apuntas con aquella intención de permear tu trabajo con tan variadas anclas referenciales? ¿sientes una división entre los oyentes que van al pie del cañón en cuanto al consumo cultural expuesto en tu obra, de los que van solamente a caballo sobre los skills y se quedan más con la forma?

Es algo que me sale natural porque son mis gustos, mis aficiones. Es mi vida, es lo que sé y es de lo que me gusta hablar. Forma parte de mi flow a la hora de rapear, ya sea rematando alguna línea con una referencia, a través de algún punchline, o meramente inspirándome en un título o en alguna secuencia de un film. Desde luego no quiero ser pedante ni iluminar a nadie con esto, necesito soltarlo así y ya está. Si después el público accede a ciertas referencias gracias a mis rimas pues bienvenido sea. Estoy de acuerdo con que no es necesario entender todo para disfrutar de la musicalidad de las canciones, claramente la música es universal y va más allá del idioma, pero quien capta los términos los disfruta el doble, no cabe duda, eso queda para él oyente como un tesoro a conservar por siempre, ya sabes, el lenguaje permite establecer un vínculo poderoso y fuerte. Existe cierto grado de complicidad, mucho más personal, casi de hermandad entre el que escucha y el que crea una obra.

· Phantom Pop suena mucho más prístino, tal vez más luminoso, en comparación con el Testimonio Libra. Pareciera ser que la regla de “menos es más” gobierna tu último trabajo. ¿Cómo abordas en la actualidad el proceso de composición? te lo pregunto en virtud de la idea general del disco, de la intencionalidad conceptual, y también del trabajo en las máquinas con Narko.

Esa era uno de los nortes principales por abordar con este disco, desmarcarnos del sonido del anterior trabajo, hacerlo más luminoso y brillante, tanto a nivel de producciones como de mezcla, que fuese un factor notorio en el sonido final. Nos apetecía trabajar aquella sensación para Phantom Pop, pero sin perder cierta nota de oscuridad y melancolía en los textos. Queríamos explotar ese contraste, de ahí el concepto del título, ‘Phantom’ son las sombras y ‘Pop’ son las luces del disco, jugamos con ese contraste que se alterna en los beats y las rimas, de manera constante a lo largo del tracklist.

· Uno de los vicios actuales del consumidor de rap es tomar el caratulín del disco y pesarlo de acuerdo a las colaboraciones que contiene. ¿Qué criterio utilizaste para las mismas? y a propósito de esto mismo (me veo forzado a preguntarlo), ¿Illpack realmente debe morir? ¿es efectivamente un guiño de descarte a una futura y anhelada colaboración en largo con Rafael Fernández?

No, simplemente es un juego, es nuestra manera de homenajear a un tipo de cine y estética que nos mola, no hay que ver más allá de lo evidente. Seguramente habrá más Illpack en el futuro, quien sabe si a modo de un trabajo largo con Capaz, no lo sé, es pronto aún como para decirlo. En cuanto al criterio que utilizo para elegir las colaboraciones es simplemente que el trabajo del artista me guste y sienta cierto grado de afinidad con la persona. Ni elijo colaboraciones por el nombre ni por lo que me pueda aportar a nivel de promoción, aquella recurrente actitud me parece de lo más falso. No haré nada con nadie a quien no respete solo por acaparar la atención de los medios o por despertar un interés acotado de cierto sector del público.

· Soy de la idea de que todo artista debe hacerse cargo del mundo que lo contiene. En vista y considerando los últimos acontecimientos que la contingencia nos a vomitado encima, ¿Cómo proyectas el oficio del músico frente a los avatares de la sociedad? ¿cuán pertinente es hacer un disco que se apellide Pop (con todo lo bueno y malo que aquello implica) a día de hoy?

Bueno, la música es un escape para mí, aunque suene realmente utópico. El hip hop es una válvula de ficción más dentro de mi vida, aunque en él vierto mucho de mis experiencias reales, al fin y al cabo, planteo cada disco como una obra de ficción, como plantearía un libro o una película, y me aleja del mundo real que tenemos que soportar cada día cuando oyes ciertas historias, lees los periódicos o ves las noticias en televisión. Una buena obra de ficción para mí contrarresta todo eso y eso es lo que yo quiero ofrecer a los que me oyen, un viaje lejos de aquí. En cuanto al título del disco creo que era necesario llamarlo así en parte por la cantidad de prejuicios que hay dentro de la escena rap. Me parece un aporte, quizás llamarlo así haya alejado a cierta gente de este trabajo pero por otra parte cuando escuchas el álbum sientes que eso es hip hop, no es otra cosa.

· Sabemos de lo multidisciplinar de tu trabajo: como músico, escritor de graffiti, artista visual y guionista. ¿proyectos futuros, anhelos, intenciones a mediano plazo, colaboraciones, etc?

Ahora mismo estoy intentando sacar adelante un proyecto de novela gráfica asociándome con un amigo ilustrador, aunque todavía está todo muy verde y no sé si llegará a algo. Por otro lado, no descarto grabar nuevas canciones en breve, me apetece mucho volver pronto al estudio y afrontar un nuevo sonido, trabajar en alguna evolución lógica de ‘Phantom Pop’.

· No sé si eres realmente consciente del arrastre de tu música en Latinoamérica. ¿Existe alguna posibilidad de tenerte por acá en algún futuro? y a propósito de lo mismo: ¿Qué opinión te merece el problema de la piratería y su devenir dentro de la ingeniería de la industria musical?, te lo pregunto por la ausencia de distribución de la mayoría de los álbumes de rap español por estos lados, siendo que se trata de una masa fiel y atenta a lo que sucede en España, y que evidentemente no considera ni la distancia ni la distribución como un problema a la hora de consumir música.

Pues a finales de Mayo de este año tuve la oportunidad de actuar en México D.F. y fue una experiencia genial, tanto por lo maravilloso que es el país como también por el montón de gente increíble que tuve la oportunidad de conocer y que nos trataron como a hermanos. Ésa fue la primera vez que actuamos en Latinoamérica y espero que se pueda repetir pronto. En cuanto al tema de la piratería, estoy absolutamente en contra de las mafias y las mantas de discos piratas en las veredas, y aunque sé que da de comer a muchas familias, pienso que el principal beneficiado es la persona que hay detrás haciendo las copias y explotando a los que se juegan el pellejo en las calles huyendo de la policía, lo veo como una mierda. En relación a internet veo positiva la difusión que la música pueda tener por medio de esta forma y que de otra manera, por falta de infraestructura de los sellos, no podría tener. Eso ayuda a que tu música se conozca en el mundo entero y surjan oportunidades de actuar fuera de tu país como esta de México que te comento. Pienso que en este aspecto las discográficas deben actualizarse al nuevo modelo de negocio que la red propone y si no suben de manera correcta al tren prontamente desaparecerán tal cual las conocemos hoy. Es lo que les espera y se merecerán todo lo bueno o malo que les pase entremedio. Toda industria evoluciona y no puede aferrarse a un sistema caduco si quiere perdurar en el tiempo. Los que vendían plumas a principios de siglo ahora venden bics, esto es así, renovarse o morir.

· ¿Has escuchado algo de rap latinoamericano?

Pues a lo último que le he echado el oido ha sido al trabajo de Ana Tijoux, compatriota vuestra y cuyo disco ha publicado mi compañía BOA en España. Antes de publicar su disco estuvimos conversando para que apareciera en un tema para ‘Phantom Pop’ porque yo ya la había chekeado antes por internet, pero al final por motivos de agenda no pudo llevarse a cabo la colaboración.

· En honor a las toneladas de referencias en tus letras, y para hacerles la vida un poco más fácil a tus oyentes, recomiéndanos tres discos, tres libros y tres películas que todo seguidor de Elphomega debiese absorber antes de la muerte.

Bueno, esta es la típica pregunta donde lo paso mal porque o me vienen muchos títulos a la cabeza o no me viene ninguno. Bueno, así sin darle muchas vueltas, algunos imprescindibles para mí son, en cuanto a discos, el “Enter the Wu-tang: 36 chambers” de Wu-tang Clan, el “Dummy” de Portishead y el “America” de America. En cuanto a películas, “Rosemary’s baby” de Roman Polanski, “The pale rider” de Clint Eastwood” y “Seconds” de John Frankenheimer. Y de libros, “Something wicked this way comes” de Ray Bradbury, “Demian” de Herman Hesse y “Thinner” de Stephen King.

· De acuerdo a la dualidad que planteas con el título del disco, ¿Qué tanto de Phantom y que tanto de Pop hay en Sergio Albarracín?

¿Eres de los que se levantan temprano y tienen todo en orden o tu cuarto es un asco de comics que huele medio raro?

Más de ‘Phantom’ creo yo, aunque tengo mis momentos ‘Pop’ sobre todo cuando estoy en compañía, supongo que soy como cualquiera, con sus luces y sus sombras. Aquello siempre depende mucho del momento que uno esté viviendo, pero sí que mi cabeza y mis estados de ánimo en general tienden más a lo oscuro. Por otro lado no soy excesivamente madrugador, soy muy indisciplinado en eso, pero sí maniático con el orden y la limpieza, es algo que frecuentemente me quita el sueño. Odio el polvo de la estantería, sobre todo en los comics, me parece increíble que con los avances tecnológicos que existen nadie haya inventado algún sistema para eliminar el polvo de nuestras vidas.

· ¿Algo que quisieras agregar, algún mensaje/arenga/petición al público chileno?

Simplemente agradecer de corazón el seguimiento que hacen de mi música y decirles que me llega el calor aunque estemos separados por tantos kilómetros de tierra y océano, y que estoy deseando poder devolverles ese amor y llevarles en vivo mi rap en futuras ocasiones porque sé que allá valoran lo que construimos aquí, porque lo hacemos para todo el mundo, ¡no hay duda! ¡Un beso y un abrazo para todos!

Apollo Brown - Clouds

Hablar a estas alturas de la diferencia entre una beat tape y un álbum de hip hop propiamente tal no posee sentido alguno, infinidad de músicos vienen hace años desarmando el prejuicio. La discusión pareciera entonces haberse centrado en la pertinencia de una producción carente de voces, como si la misma implicase un doble esfuerzo frente a la “ausencia” del atrayente aval vocal. Aquel doble esfuerzo es bien entendido por Apollo Brown, quien no recurre a una sobrecarga energética de producción, sino más bien tiende a enfocarse en las posibilidades del muestreo y como el bucle por si mismo puede generar nuevas instancias fruitivas y de percepción. A mal traer tiene la electrónica la palabra Lounge, concepto prestado del Jazz de los 50’s que bien podría explicar la habitabilidad de este disco, como si de un esponjoso páramo en medio de las nubes se tratase.

apollobrown.bandcamp.com

Tyler the Creator - Goblin

A medida que la globalidad se desplaza, resulta más azaroso e injusto desarrollar una política de carrera, sea para bien o para mal. A Tyler the Creator muchos lo conocieron a través de la cuenta de Twitter de Kanye West, en donde alababa las gracias de Bastard, su primer fogueo. Después vino el video de Yonkers, luego el jubileo de Pitchfork y la bola de nieve nunca quiso parar. Goblin fue esperado con histeria detrás de millones de teclados posesos que sintieron que aquella mezcla entre furia, pesimismo, ñoñería y contradicciones encarnaba el zeitgeist de toda una generación. Así también lo entendió la prensa especializada, la cual no tardó en llenar de etiquetas lo último del angelino y su colectivo OFWGKTA. Lo cierto es que estamos frente a un disco que goza de muy buena salud, y cuyo real desdoblamiento pareciera reservado y condenado para el futuro.

Alicantoh & DJ Keizen - Número M

(Autoedición)

MDE sigue posicionándose como una de las instancias más compactas del panorama rap actual, en lo que ha sellos se trata. Después de acoger trabajos de diversos referentes de la escena nacional, incluido lo último de MutanteStyle, era el turno de liberar lo hecho por los dueños de casa. Alicantoh y Dj Keisen son hermanos de sangre y de gustos, y comparten en esta placa la responsabilidad de la producción y la convocatoria. El micrófono es relevado al sequito de mc´s circundante al cuartel de Lo Barnechea: Artesano, Yntro, Datackama Crú, Ackos, Nokman, y los ya mencionados MutanteStyle –entre otros- son los que dan a entender que el rap hace años que dejó de ser un juego de niños. La rica instrumentalidad incita el tono reflexivo del discurso lírico de los rimadores, y de paso deja en evidencia la intención última del disco, que si bien no pierde un ápice de calle, es más cercano a cadencias lánguidas y flemáticas. Rap para el otoño que se avecina.

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Elphomega - Phantom Pop

Luego del Impacto creativo que significó El Testimonio Libra (2007) dentro del panorama del rap hispano, las expectativas acerca del siguiente trabajo de Sergio Albarracín no podían ser menores. Más aún cuando las fecha de liberación anunciada sufrió un retraso considerable, debido a la pulcritud absoluta que profesaba su factura. Claramente la espera rindió frutos. Phantom Pop corre en virtud de posicionarse como el disco pivote del rap español, el que de manera de manera definitiva flecte la escena independiente del hip hop en castellano hacia rumbos de mayor transversalidad. La culpa es de canciones como “La gran Ola de Calor”, “Stardust”, o el propio single, “Sol de Sabado, lluvia de Domingo”, que llegan al corazón del rapero, y de paso conmueven a su novia que odia el rap. Y es que Elphomega es un espejo de su época en toda regla: atiborrado de referencias entrañables y portador de una melancolía del que sabe que no hay vuelta atrás.

Como Asesinar a Felipes - Colores y Cadaveres

Potoco Discos
Los planos de la experimentación musical, por lo general tienden a desentenderse del tiempo cotidiano. Piezas de largos minutos e inmensurables escalas provocan una cierta sensación de lejanía con la música jazz -por ejemplo- solo disfrutable por una supuesta elite. Lo de CAF ocupa similares códigos, pero es absoluta y vomitivamente huidizo. Como una canción punk, erigen un discurso frontal y certero, pero sin perder un ápice de experimentación. Se trata de un proyecto sin parangón en la escena nacional, y suenan con una naturalidad brutal, que asusta. Algo tienen los Felipes, algo difícil de describir dentro de una reseña como esta. Quizás sea esa urgencia por igualar en lo musical, la agudeza del verso de Koala Contreras. Tal vez sea esa prístina espontaneidad que cultivan como método compositivo (el disco fue grabado en un solo día). Lo que sí está claro, es que Colores y Cadáveres viene a confirmar que estamos frente a la mejor banda chilena de los últimos tiempos. Me perdonarán los príncipes del pop chileno, pero lo del quinteto es una verdadera bomba de tiempo.